OPERACIÓN TURRÓN
Por Carlota Díez Rico. Educadora Física. Colegiada 52.838.
Las navidades, esa época del año en la que tienes una comida tras otra, una cena tras otra, donde las palabras control y saciedad desaparecen de tu vocabulario. Esa época en la que asumes que la cuesta de enero va a ser más cuesta con el peso adicional que cojas. Ese mes (o más) donde algunos se van de vacaciones, junto con la dieta sana.
Pues bien, nos hemos ido a preguntar a una dietista-nutricionista diplomada y nos ha dado una lista de 5 consejos para que mantengas la vida sana mientras disfrutas en las comidas y cenas de navidad.
- Controla las cantidades.
Aunque estemos en navidad, no hace falta que la ración de tu plato aumente. Un buen truco es no cocinar de más, es decir, intentaremos hacer las cantidades justas para que no sobre, y así evitaremos la tentación de comer ese tipo de platos en otro momento, o comer en exceso para que no sobre.
- Ten alternativas saludables a los dulces típicos.
Como postres se pueden ofrecer frutas, sorbetes o versiones de dulces con menos calorías que los habituales (sin azúcares, con menos grasas, etc.).
- Reduce el consumo de alcohol.
Es muy típico que en las celebraciones se nos vaya de las manos el consumo de alcohol. No hace falta que os digamos desde este blog que para pasarlo bien no es necesario beber alcohol en exceso, y es que además nos puede jugar una mala pasada con la báscula, ya que son calorías vacías que no nos aportan nada más que kilos de más.
- Hidrátate bien.
Cuando estamos de vacaciones cambiamos la rutina, y en muchas ocasiones no llegamos a hidratarnos suficientemente. No podemos olvidar que el agua es la base de las reacciones de nuestro organismo, y por ello es de suma importancia. Además, las fiestas hacen que el consumo de alcohol se dispare y sustituyamos el agua por vino, cerveza o cubatas, con la consecuente deshidratación que conlleva el organismo.
- Compensa los excesos.
En algunas ocasiones, cuando hacemos comidas más copiosas nos dejamos llevar y convertimos nuestra jornada en un círculo vicioso: “como ya me pasé esta mañana en la comida, no pasa nada, voy a merendar cinco polvorones y de cena medio codillo y gambas nadando en mayonesa”. Es lo que llamamos vulgarmente “de perdidos, al río”. Intenta evitar este tipo de comportamientos compensando a lo largo del día, por ejemplo si nos hemos pasado en la comida deberíamos hacer una cena más ligera de lo habitual, o si la cena es muy contundente, al día siguiente controlaremos los excesos y haremos comidas más ligeras.
No olvides otros trucos que siempre hacen que tu dieta sea equilibrada:
- Intenta elegir técnicas de cocción más saludables: evita los fritos y rebozados, utiliza asados con poca salsa y muchas verduras.
- Cuidado con las salsas: las salsas suelen sumar muchas calorías, reduce las cantidades de éstas. No tiene por qué estar todo bañado en salsa para que esté rico.
- Utiliza sopas y cremas de verduras ligeras como primeros platos: nos saciarán y harán que comamos menos de otros tipos de alimentos más calóricos.
Por supuesto no puedes olvidarte de tus sesiones de ejercicio físico, ya que seguirán manteniendo la actividad y el balance energético. Piensa que si aumentas la ingesta de calorías, y además reduces el ejercicio, estarás dando un margen mucho más grande para que la báscula “te saque la lengua”. 20 minutos a la semana no te los puedes perder, serán una de las bazas para que después de reyes tu peso se mantenga más o menos equilibrado. Si lo dejas durante navidades, ya sabes el pésimo destino que le espera a tu cuerpo en enero…