EL EJERCICIO ES MEDICINA
Por Carlota Díez Rico. Colegiada 52.838. Educadora Física.
Hace ya unos años el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) inició un movimiento llamado “Exerciseis Medicine” al que se adscriben y certifican grandes profesionales del deporte y la salud a lo largo y ancho del planeta. Esta iniciativa tiene su fundamento en la cantidad abrumadora de evidencias científicas que avalan el ejercicio físico como tratamiento y prevención de distintas enfermedades.
A este respecto han ido publicándose diversas revisiones sobre la capacidad del ejercicio para ser un “fármaco” de salud y vida. En este artículo os vamos a resumir lo expuesto en una de las revisiones más impactantes de los últimos años, cuyos autores son investigadores patrios (Fiuza-Luces, Garatachea, Berger y Lucía, 2013). Ya el título es llamativo, marketiniano, pero pura verdad: “El ejercicio es realmente una polipíldora”.
La introducción magnífica de este artículo nos define como lo que somos: ahorradores de energía. Esto tiene su explicación, porque hace unas 350 generaciones nuestros ancestros tenían que ahorrar energía ante la ausencia de comida, un día la caza podría resultar fructífera, y al siguiente no. Esa forma de utilizar la energía está escrita en nuestros genes, por lo que si no nos movemos lo suficiente… acumulamos calorías para un “por si acaso” que nunca llega.
Medicina para el corazón
El ejercicio físico reduce claramente la mortalidad, y disminuye los factores de riesgo de padecer enfermedades que puedan aumentar nuestra comorbilidad. Pero no solo es bueno sin más, sino que en el caso de las enfermedades cardiovasculares y otras causas de mortalidad relacionadas es muy bueno comparado con intervenciones nutricionales o la famosa suplementación con omega-3. El ejercicio mejora y restaura la función endotelial, mejorando por ende la respuesta vasodilatadora de la acetilcolina.
Medicina para la diabetes
Los fármacos para diabetes han demostrado reducir los riesgos de la enfermedad y prevenir las complicaciones asociadas a su evolución, pero se ha observado que el ejercicio físico es mucho más efectivo. La reducción de la hemoglobina glicosilada provocada por ejercicio parece ser mucho mayor en comparación con los medicamentos antidiabéticos orales más comúnmente utilizados.
Medicina para el colesterol
Cuando acudes al médico y te da los resultados de los análisis de colesterol en sangre hay varios datos importantes: el colesterol total, las lipoproteínas de baja densidad (LDL), las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y los triglicéridos. Pues bien, las estatinas reducen, sobre todo el LDL, mientras que el ejercicio lo hace sobre los triglicéridos.
Medicina para la tensión arterial
El ejercicio físico ha mostrado grandes efectos sobre la tensión arterial, de hecho la disminución de la presión sistólica es más marcada que la de la diastólica. No se sabe si sería más efectiva la intervención de ejercicio que la administración de fármacos, porque en todas las investigaciones se ha estudiado la acción combinada (por precauciones éticas). Es posible que sin la acción de los betabloqueantes el ejercicio pudiera ser mucho más efectivo…
Medicina para la eterna juventud
Con los años el sistema nervioso simpático incrementa su actividad. Si nuestro sistema simpático está demasiado activo incluso cuando estamos en reposo, cuestión que puede ser evaluado con a través de la variabilidad de la frecuencia cardiaca, habrá un mayor gasto cardiaco, y eso significa que el deterioro del sistema cardiovascular será más temprano. Esta disminución del tono simpático puede contribuir al riesgo de muerte súbita por fibrilación ventricular, entre otras cosas. El ejercicio puede jugar un papel importante en la función barorrefleja y restaurar el equilibrio, es decir, regula la función del sistema nervioso autónomo y, con ello, evita el deterioro precoz del sistema cardiovascular.
El músculo como medicina
El músculo es un órgano secretor, y como tal tiene consecuencias sobre él mismo y el resto del cuerpo. El ejercicio físico disminuye la miostatina, una proteína secretada en el músculo. Esto es bueno, ya que su aumento contribuye a la resistencia a la insulina, la obesidad, la pérdida de masa muscular, la sarcopenia, etc. También a más intensidad de ejercicio más liberación de interleucina 6, lo cual libera AMPK, entonces aumenta la absorción de glucosa y la oxidación de lípidos. Pero estos dos ejemplos son solo una pequeña parte de todo lo que el músculo y su contracción pueden llegar a generar.
¿Qué te parecen algunos de los increíbles beneficios del ejercicio? Si tuvieras que conseguir con fármacos todo lo que el ejercicio físico consigue de una, imagina la cantidad de drogas que ingerirías a lo largo del día. “En comparación con los fármacos, el ejercicio está disponible a bajo costo y relativamente libre de efectos adversos”. Pero ten en cuenta que, como medicina que es, el ejercicio también debe ser prescrito con una dosis concreta por profesionales cualificados.
Ahora solo queda que difundas este mensaje, que llegue a muchas personas y puedan conocer algunos de los beneficios que pueden obtener practicando de forma regular ejercicio físico.